viernes, 20 de abril de 2018

Hoteles del mundo con mayor número de habitaciones

Infographic: The Biggest Hotels Worldwide By Number Of Rooms  | Statista

miércoles, 18 de abril de 2018

Un poco de optimismo

Aunque siempre he defendido que el PIB no es un indicador lo bastante detallado como para medir el estado de una economía, es evidente que su tendencia nos aporta mucha información. Es por eso que me llamó mucho la atención este simple gráfico:

Fácilmente se pueden extraer dos conclusiones que creo coinciden con el sentimiento general: España ha mejorado mucho las últimas décadas y la crisis de 2008 fue terrible. Con todo, fue más larga la que une la Guerra Civil y la postguerra y más dura según el porcentaje de PIB perdido -hasta 1950 no se recuperó el PIB de 1935, e hicieron falta 2 años más (1952) para alcanzar el PIB per cápita- y sobre todo, aquello ocurrió sin los mecanismos de asistencia social actuales.

Visto con esa perspectiva temporal podemos caer en la tentación de llenarnos de complacencia pero lo cierto es que no hemos sido los únicos. Es cierto que Europa está en decadencia si tenemos en cuenta su pérdida de poder geopolítico y económico pero el ¿90%? de la Humanidad vive peor que los europeos. Y si tenemos en cuenta la situación de países como Alemania, Italia, Austria, Holanda etc. tras la 2ª Guerra Mundial su mejora también ha sido espectacular. Incluso la de Reino Unido a pesar de perder casi todas sus colonias (¿alguien se imagina lo poderosos que serían si la India aún les perteneciera?). Aún lo es más el extraordinario desarrollo de la derrotada Japón o de Corea del Sur tras su guerra civil en aún menos tiempo pero eso sólo indica que es posible mejorar y hasta mantenerse.

Por supuesto hay muchos riesgos, de hecho yo no soy precisamente optimista pero ¿Cuántas veces ha cundido el desánimo sobre el futuro y hasta ahora, incluso tras tragedias enormes como guerras destructivas, al final tras un tiempo el resultado ha sido mejor? Volvamos a España. En 1957 el país, tras casi dos décadas de economía autárquica, se estaba quedando sin reservas de oro y parecía destinado a incumplir pagos, en 1977 la inflación superaba el 20%, en 1994 el paro llegó al 24%, en 2008 se pensaba que el sistema financiero global iba a quebrar, en 2012 que el país necesitaba ser rescatado… y eso es sólo en lo económico, los que tenemos una edad hemos vivido atentados terroristas muy frecuentes, un golpe de estado, devaluaciones de la divisa… muchos momentos en los que parecía que no tenía sentido tener fe en el futuro. Pero al final, seguimos viviendo en uno de los mejores –y más ricos– países del mundo.
Habrá crisis y habrá catástrofes, y hasta es posible que algunos de nosotros las vivamos pero la Humanidad, con todos sus peros, está en un momento dulce: nunca hemos sido tantos y nunca hemos vivido tan bien. Quizás algunos en los países más desarrollados dejen de mejorar, incluso empeoren respecto a generaciones anteriores (aunque lo dudo ya que la tecnología sigue avanzando y haciéndonos la vida más fácil) pero en conjunto, la mejora es indudable.

Yo no soy optimista respecto al mundo en general porque me parece que basar la economía en el crecimiento y éste en un consumo cada vez mayor –y para mí en muchos casos incomprensible- que sólo es posible con deudas, no es algo sostenible. Pero he de reconocer que podía haber dicho eso mismo hace 40 años y no por eso no hemos dejado de mejorar. Y seamos sinceros: entonces se decía que España hoy sería un desierto y resulta que hay más árboles que entonces, que el mundo se quedaría sin alimentos y sin embargo, a pesar del crecimiento poblacional, hay más que suficiente (de hecho, es mayor problema la obesidad que la malnutrición) y encima la ciencia (¡siempre la ciencia!) ya está consiguiendo cosechas regadas con agua de mar, que el Mediterráneo sería un mar muerto y sin peces y sin embargo, gracias a las piscifactorías, seguimos comiendo pescado y el mar sigue ahí…

Es evidente que estar preocupados por el futuro es positivo, si no fuera por el miedo a que nos coma la basura, no habría empezado el reciclaje y si no fuera por el miedo al fin del petróleo quizás no se habría mejorado la eficiencia de los motores y no se habrían desarrollado energías renovables. Es bueno ser realistas pero ser pesimista, y yo soy el primero que tiendo a serlo, no conduce a nada. Tenemos fecha de caducidad, y no sólo por nuestro afán auto-destructor ya que un supervolcán, una pandemia, un meteorito o una simple gran llamarada solar pueden afectar muchísimo a nuestra civilización e incluso a nuestra propia existencia. Pero por otra parte, creo que somos una raza muy joven, el homo-sapiens apenas tiene unos pocos cientos miles de años mientras los cocodrilos existen desde hace más de 200 millones de años y han sobrevivido a extinciones masivas, ¿por qué no nosotros, que ya hemos demostrado nuestra alta capacidad de adaptación colonizando todo el planeta?

martes, 17 de abril de 2018

Una breve reflexión a partir de un dato

Como podemos ver hay miles de millones de personas con una cámara en su bolsillo, que pueden hacer fotos e incluso vídeos. Y ya hace años que pasa esto. ¿No es el momento de reflexionar por qué a pesar de todos esos posibles testigos ni uno sólo ha sido capaz de ofrecer una prueba concluyente ni de ovnis, ni de sirenas, ni de duendes, ni de apariciones marianas... ni de nada que desafíe la física que conocemos? Quizás sea que la fe en seres y fenómenos que no son apreciables por una cámara no deja de ser una forma de ilusión que deberíamos dejar atrás ante el aluvión de no-pruebas acerca de su existencia.
Infografía: Dos tercios de los habitantes del planeta usan un teléfono móvil | Statista

Y podemos añadir esto otro:

No paramos de aumentar el número de fotos realizadas 

lunes, 16 de abril de 2018

Unos apuntes sobre Puigdemont

Como presidente de la Generalitat es difícil valorar la figura de Carles Puigdemont en sus menos de dos años de ejercicio pero sí que podemos ver, a través de los sondeos, que su partido, el mayoritario en la coalición JxS que ganó las elecciones en septiembre de 2015, iba perdiendo apoyo popular al tiempo que él lideraba el gobierno. Por ejemplo, aquí podemos ver, en una muestra recogida al comienzo del verano de 2017, que ERC le sacaba 20 escaños al PDECat

Además, aunque por poca diferencia, Junqueras era un líder mejor valorado que Puigdemont. Con esto podemos extraer como conclusión que su labor como President fue más bien tibia y que en circunstancia normales no hubiera salido reelegido. Sin embargo, desde su cargo lideró al Parlament en su desafío al TC sacando adelante la Ley de Transitorietat y el referéndum del 1-O y esto despertó muchas simpatías entre los independentistas hasta el punto de ganarse apoyos de exvotantes de la CUP, teóricamente en sus antípodas ideológicas.

No obstante, si analizamos los hechos no está tan claro que su labor por la independencia sea tan meritoria. En primer lugar, fueron muchos los que sacaron adelante el 1-O y la principal razón fue que no esperaban ni la reacción de la justicia española ni la ausencia de apoyos internacionales. Era la época en la que se decía que no se irían las empresas, que la UE apoyaría y en la que Puigdemont posaba burlándose de los requerimientos del TC. A día de hoy, un Parlament con una mayoría independentista similar, no se atreve a investir a Sánchez ni a Puigdemont porque sabe que la Justicia actuaría. Es decir, que hubo un punto de inconsciencia más que de valentía en todos los que creyeron que iba a salirles gratis desafiar las leyes vigentes, algo que no se está repitiendo hoy.

Con todo, ya que era el líder y sacó adelante el 1-O, que además fue un éxito propagandístico -por culpa sobre todo de la torpeza del Ministerio del Interior- es justo darle una valoración política positiva desde el punto de vita independentista pero ¿qué hizo después? Declaró una independencia simbólica –al menos eso han declarado muchos de los implicados en ella- que anuló segundos después buscando forzar con ello al gobierno español a una negociación. Pero lo que recibió fue un ultimátum: O contestaba con un NO a si había declarado la independencia o se tramitaría el 155, y tenía dos oportunidades como se puede leer por ejemplo AQUÍ. Puigdemont podía contestar con un No y no hubiera mentido -y además hubiera dejado en muy mala posición a Rajoy porque dejaba la autonomía en manos de él a pesar de haber desobedecido al TC- pero prefirió no hacerlo activando con ello la convocatoria en el Senado para debatirlo. Es difícil no ver que él fue el que provocó el 155.

¿Y qué hizo cuando vio que el 155 era casi inevitable? Durante unas horas se nos vendió que iba a convocar elecciones pero no tenía mucho sentido que lo hiciera porque si hubiera querido evitar el 155 lo más fácil hubiera sido contestar con un No. En mi opinión él quería el 155 porque era la mejor forma de seguir vendiendo ante el mundo la “opresión” española. Y efectivamente, espero a que el 155 fuera ya inevitable para, esta vez sí, declarar la independencia.

¿Y qué hizo cuando declaró la independencia, tomó alguna decisión para implantarla, mandó a los mossos al aeropuerto del Prat a que montaran una segunda aduana aunque fuera simbólica, organizó unos Comités para la Defensa de la República? No, lo que hizo fue planificar su huida buscando internacionalizar el proceso pero también esquivando una más que probable entrada en prisión. En Bélgica pretendió que él y algunos de sus consellers eran un gobierno en el exilio pero lo cierto es que no tomaron ninguna decisión, todo el trabajo lo están haciendo desde Cataluña sin su dirección. El 155 se implantó con total normalidad, los altos cargos (incluida su protegida Elsa Artadi) aceptaron el cambio sin problemas y los mossos (a pesar de lo que dicen de ellos la ultraderecha española) se han comportado con profesionalidad manteniendo el orden con proporcionalidad. Mientras, Puigdemont iba ganando popularidad por el simple hecho de estar libre y desafiante. Eso le llevó a superar a ERC el 21D y a que la gente se manifieste por él como si él fuera un héroe. En 6 meses los cambios en intención de voto fueron comunes a todas las fuerzas:


Sin embargo a día de hoy Puigdemont pretende lo mismo que pretendía cuando declaró la DUI simbólica y luego la suspendió: buscar un diálogo con el gobierno español si es posible con alguna mediación internacional. Y eso no es la independencia porque incluso si lograra el ambicioso objetivo de conseguir una negociación entre él y Rajoy (o el que venga detrás de él) e incluso si de esas conversaciones sacara algo, no iba a ser la independencia. Y Puigdemont, que tonto no es y ha demostrado ser una persona bastante realista, sabe que ese objetivo a día de hoy es inalcanzable aunque sigue sin reconocérselo a los suyos, si bien muchos de ellos lo saben también. Por muchas razones (falta de más apoyo popular dentro de Cataluña, de medidas efectivas de presión que perjudiquen más al resto de España que a los propios catalanes, de ayuda de alguna potencia extranjera, de aquiescencia de la UE etc.) entre las que destacaría que no hay gobierno español que asuma el coste político de perder casi un 20% de lo que hoy es España y dejar tirados a 2 millones mínimo que viven en Cataluña y no quieren dejar de ser españoles.

En resumen, es cierto que Puigdemont tiene cualidades como político (aunque para mi eso no sea precisamente la panacea) pero no entiendo que los independentistas en general lo adoren. Como President no demostró nada y como líder independentista provocó, en el lado negativo, el 155 y, en el lado positivo, está consiguiendo internacionalizar el procés y conseguir ser un icono en el exterior aunque tampoco es que esté triunfando porque sigue sin haber ni un solo gobierno en el mundo que reconozca la independencia de Cataluña, objetivo que creo hoy es más lejano que antes del 1-O porque muchos se han quitado la venda de los ojos y han comprendido lo difícil y costoso que resulta siquiera intentar conseguirla, no digamos obtenerla. Creo que el movimiento independentista (que considero perfectamente legítimo aunque no le desee que tenga éxito) necesita dos cosas: nuevos líderes  y calmarse hasta que no aparezca una mejor oportunidad de volverlo a intentar (por ejemplo, cuando llegue la próxima crisis) y que Puigdemont esté libre por Europa o entre rejas en España no va a cambiar esto.

Causas de muerte y probabilidades

Your Chances of Dying