jueves, 28 de febrero de 2013

Profundiza la recesión en España trimestre a trimestre

Dow Jones y S&P500: recordando los máximos históricos a batir

Tanto intradiarios como de cierre

domingo, 24 de febrero de 2013

lunes, 18 de febrero de 2013

Repasando la historia de Iberia

(a propósito de esta noticia: Iberia sufre esta semana la mayor huelga en su historia )

El 28 de junio de 1927 Horacio Echeberrieta, empresario vizcaíno bien relacionado con el dictador Primo de Rivera, fundó Iberia. El primer vuelo no fue hasta el 14 de diciembre y tuvo su anécdota porque quería el fundador que el estreno consistiera en un vuelo Madrid-Barcelona con Alfonso XIII como invitado estrella pero se adelantó dos horas un Barcelona-Madrid. No habían pasado ni 2 años cuando Iberia fue relegada primero por la compañía CLASSA y luego por LAPE –intentos de monopolizar todo el incipiente tráfico aéreo nacional- por lo que siguió existiendo sin actividad hasta que en plena Guerra Civil -1937- se reactivó desde Salamanca, cuartel general del bando “nacional”. Acabada la contienda en 1939 hizo su primer vuelo internacional (Madrid-Lisboa) siendo pionera, en 1946, como la primera  aerolínea que conecta Europa con Sudamérica.
Desde 1944 Iberia formó parte del INI, el invento franquista para industrializar España con empresas de capital y gestión pública y que se diferenciaba de las políticas de los países del bloque soviético en que en España sí se permitía la competencia privada… en algunos casos. Iberia fue creciendo y modernizándose a un ritmo similar al del país.
En 1974 puso en marcha el primer puente aéreo de Europa que consistía en un vuelo diario Madrid-Barcelona con 2 aviones –uno en cada ciudad- que despegaban -sin hora fija- cuando se llenaban.
En 1990, con la vista puesta en el ingreso en la UE y en la liberalización del tráfico aéreo que eso suponía, Iberia decide iniciar una estrategia de crecimiento con compras en Sudamérica que resultó desastrosa, especialmente por la inversión en Aerolíneas Argentinas. La 1ª Guerra del golfo de 1991 tampoco ayudó y en 1994 la compañía estaba quebrada por lo que el gobierno tuvo que pedir una autorización de la UE para inyectarle nuevo capital, conseguida con la condición de iniciar su privatización. Ésta se culminó en 2001 con la salida a bolsa y en 2002 ingresa en el Ibex. Con el proceso de concentración global entre compañías aéreas motivado por los problemas del sector Iberia y British Airways comenzaron a negociar su fusión en 2008 y ésta se hizo oficial en 2010. 
Siempre ha habido polémica sobre esta operación corporativa de la que se sospechó desde el inicio que resultaba más ventajosa para la parte británica que para la española. Este año, tras perder la parte española 262 millones de € los primeros nueve meses cuando la parte británica ganó 285, se ha llegado a una situación en la que la compañía defiende que hace falta una reducción enorme de gastos –incluyendo un recorte de 4500 empleados- en el lado hispano para su supervivencia. Los sindicatos creen que es una maniobra de la compañía inglesa para desmantelar la española y acusan a los gestores de las malas cifras.
En toda esta historia hay un capítulo muy curioso y es que en 2007 Iberia recibió varias generosas ofertas de compra que su Consejo rechazó, algo que podría haber tenido cierta lógica con la de mayo pero menos con la de diciembre cuando ya era evidente que la crisis había empezado (dicen que hubo presiones del gobierno para no aceptarla). Ambas valoraban la compañía por más de 3.60€ por acción y precisamente a ese precio Caja Madrid –actual Bankia-, accionista desde la salida a bolsa, aumentó su participación desde el 9.63% al 23.42% justo en noviembre de 2007, justo el mes de los máximos históricos de la bolsa española… Y luego hay quien cree que la clave de la crisis financiera en España la tienen los que pagaron demasiado por su vivienda habitual…

Publicado anteriormente aquí: http://www.euribor.com.es/2012/12/10/un-poco-de-iberia/    

viernes, 15 de febrero de 2013

Situación gráfica del €/$


El error de subir impuestos


Cuando se suben impuestos se retira renta disponible de los ciudadanos que al gastar menos deterioran el ingreso de los productores con lo que éstos pagan menos impuestos. Es decir, se compensa. El problema es que los productores a su vez tienen empleados, a los que despedirán o congelarán el sueldo para mantener sus ingresos. Luego su efecto es negativo.

Por el contrario, es posible que una disminución en el tipo impositivo -bajada de impuestos- provoque aumento de las rentas, del consumo, de la producción y, finalmente, una mayor recaudación. Se están considerando aquí dos fuerzas que actúan en sentido contrario y que reciben el nombre de efecto renta y efecto sustitución: el efecto renta mide las consecuencias derivadas de la disminución de la capacidad adquisitiva de los contribuyentes; el efecto sustitución mide los cambios en las decisiones que toman productores y consumidores como consecuencia del impuesto.

Pero es que además, está demostrado que un tipo impositivo excesivamente alto propicia el fraude y la evasión fiscal hacia el extranjero. Por eso, se tributa menos y crece menos la economía. De nuevo aquí actúan el efecto renta y el efecto sustitución: el efecto renta ya que al aumentar el tipo y disminuir la renta de los trabajadores, tendrán que trabajar más para recuperarla y el efecto sustitución sobre los que decidan trabajar menos para no tributar tanto, algo que también es factible.

Yo tengo una experiencia personal con esto: mi primer trabajo como asalariado consistía en trabajar en verano en un quiosco de periódicos. El dueño se iba de vacaciones y en lugar de cerrar, me quedaba yo y de lo que ganaba, le daba la mitad. Yo conseguía independencia económica para todo el año, repartía ingresos con dos compañeros de instituto que subcontraté y cuyos ingresos gastaban consumiendo cada fin de semana como si fueran “niños pijos” cuando eran de barriada obrera como yo, y el dueño del quiosco ganaba dinero mientras no trabajaba… todos contentos. Pero un ministro llamado Miguel Boyer implantó un sistema por el cual quien obtenía más ingresos pagaba más porcentaje de impuestos… de ese modo al dueño del quiosco le interesaba más cerrar en verano y no recaudar que el que estuviera abierto generando ingresos…  

Aquello me obligó a buscar un trabajo -no quería perder mi independencia económica- menos remunerado y de más horas y durante todo el año (tuve que cambiarme a nocturno en el instituto) como mensajero en un bróker… quizás en mi caso no me fue tan mal (mis dos compañeros simplemente dejaron de gastar tanto) pero aquella decisión gubernamental de subida de impuestos (que vista en perspectiva me parece justa) provocó un menor ingreso en el estado por parte del empresario y un menor gasto de tres consumidores…

Me temo algo similar puede ocurrir si finalmente el estado (y ojo, el estado también es el ayuntamiento y la comunidad autónoma) acaba subiendo impuestos para arreglar la mala gestión de algunos, mala gestión que el propio estado ha propiciado y que en algunos casos sigue amparando.

(fragmento de un artículo propio publicado en septiembre de 2009 http://www.euribor.com.es/2009/09/14/impuestos-impuestos/all-comments/ )

En bolsa hay que tener cuidado con los vende-humos

En una ocasión un famoso alquimista escribió una obra titulada “Crisopeya o arte de fabricar oro” y se la presentó al papa León X, dando por hecho que una obra que enseña a fabricar oro tiene un valor inapreciable y esperando ser recompensado generosamente por hacer entrega de esta información a la Santa Madre Iglesia. Pero el papa León X le entregó al ilustre alquimista una bolsa vacía en pago por su obra. El alquimista pidió una explicación al pontífice y este le contestó: “No te doy la bolsa llena de monedas porque, sin duda, te será fácil llenarla aplicando tus conocimientos”. 

Esta anécdota verídica resume lo que pienso de los que venden métodos para hacerse ricos con el mercado…si sus métodos son tan buenos, ¿para qué necesitan venderlos?.

Gráfico del Dow Jones de largo plazo